De "Esto no es música" de José Luis Pardo
"En 1921, tras adquirir un trozo de tierra en la deprimida localidad de Watts, al sur de Los Ángeles, Simon Rodia sintió llegado el momento de edificar su identidad individual y se propuso hacer "algo grande" (something big). Desde ese año hasta 1954, Don Simon acumuló una ingente masa de acero, cemento, baldosas de cerámica, cascotes, conchas marinas, cristales rotos y la más variada gama de materiales de hecho y deshecho, y la levantó durantes treinta y tres años en forma de nueve esculturas, de entre las cuales destacan tres torres, una de ella de más de once metros de altura. Lo rodeó de muros decorados con igual criterio (es decir, sin selección alguna) y lo llamó Nuestro pueblo. Cuando su casa fue destruida por un incendio, en 1957, se quedó a vivir durante un breve lapso en Nuestro pueblo y luego (tras comprobar que una escultura no es un lugar en donde puedan vivir los hombres) regaló su tierra y sus monumentos a un vecino y se retiró a morir en paz, cosa que haría en 1965."
"Lo esculpido en estas obras no es más que la historia de una vida: lo que a cada cual nos es posible levantar acumulando materiales que rescatamos a diario de la devastación, depositándolos unos sobre otros y pegándolos con la humilde argamasa de la que disponemos para fraguar una narración y procurar terminarla antes de retirarnos para morir, intentando levantarnos un poco cada día sobre el anterior e integrar los cascotes y los cristales rotos de una trama abigarrada y aparentemente absurda, hecha de heridas y de retales. Eso es "hacer algo grande".

