Carta de Kahlil Gibran a Mary Hakell
Un año después de que teminara su relación mutua y siete años antes de la muerte del escritor.
"Mi amada Mary:
Espero sinceramente que te vayan bien las cosas. En cuanto a mí, todo va siguiendo su curso. Trabajo un poco cada día: hago algún dibujo o escribo en árabe. No obstante me paso casi todo el día recorriendo de un extremo al otro este estudio, soñando y pensando en lugares lejanos, ideas todavía enredadas en una nebulosa que no consigo entender.
A veces siento que ya no tengo forma. Parece que soy una nube a punto de tansformarse en lluvia o nieve. Ya ves, Mary, comienzo a vivir muy por encima del suelo. En el pasado yo era apenas una raíz y ahora que estoy libre no sé qué hacer con tanto aire, luz y espacio. Conozco historias de personas tanto tiempo encarceladas que, cuando salieron de su encierro, lo primero que hicieron fue cometer un crimen; habían perdido la costumbre de vivir en libertad.
Espero no tener que volver a la cárcel, Mary, porque Dios es una bendición. Que Él colme tu generoso corazón con Su luz sagrada.
Aunque estés lejos de mí, antes de dormir siempre cojo el meteorito que me diste y toco su superficie; eso me da conciencia de inmensas distancias y millones de años.
